Decisión de Juzgado Superior Civil, Mercantil, Transito y Menores de Trujillo, de Febrero 03, 2012

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RESUMEN

D I S P O S I T I V O En fuerza de las consideraciones de hecho y de derecho que se han dejado expuestas, este Juzgado Superior Civil, Mercantil, de Tránsito y de Menores de la Circunscripción Judicial del Estado Trujillo, administrando justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, declara: PRIMERO. Parcialmente con lugar la apelación. SEGUNDO. Que la ciudadana Heidy Marina... (ver resumen completo)

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REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

EN SU NOMBRE

EL JUZGADO SUPERIOR CIVIL, MERCANTIL, DE TRÁNSITO Y DE MENORES DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO TRUJILLO

Dicta el siguiente fallo definitivo.

La presente apelación fue ejercida por la abogada la abogada Karen Gómez Molina, identificada con cédula número 13.648.629, inscrita en Inpreabogado bajo el número 109.825, en su carácter de apoderada judicial de la sociedad mercantil CONSTRUCCIONES Y ASFALTO ANDES, C. A., inscrita en el Registro Mercantil que por Secretaría llevaba el Juzgado Primero de Primera Instancia en lo Civil y Mercantil del Estado Mérida, el 12 de Junio de 1974, bajo el número 1.208 del Tomo A-4, contra sentencia definitiva de fecha 20 de Octubre de 2010, proferida por el Juzgado Primero de Primera Instancia de Juicio de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes y para el Régimen Procesal Transitorio, de la Circunscripción Judicial del Estado Trujillo, en el juicio que por cobro de indemnizaciones derivadas de accidente laboral, lucro cesante, daño moral y prestaciones sociales, propuso la abogada Milagros Padilla, identificada con cédula número 10.039.181, inscrita en Inpreabogado bajo el número 63.773, en su condición de apoderada judicial de la ciudadana Luzmila Araujo de Infante, con cédula número 13.262.505, quien actúa en su propio nombre y en representación de sus hijos, el adolescente (se omite identificación conforme a lo previsto por la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes), con cédula número 23.594.649, y la niña (se omite identificación conforme a lo previsto por la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes), con el carácter de viuda e hijos del trabajador fallecido, Exavier Alonso Infante Rodríguez, quien portaba la cédula de identidad número 10.398.877, contra la patrona de éste, sociedad de comercio Construcciones y Asfalto Andes, C. A., todos identificados en autos; juicio ese que se contiene en el expediente número TI-05455-1, llevado por el Juzgado Primero de Primera Instancia de Juicio del Circuito Judicial de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes de la Circunscripción Judicial del Estado Trujillo.

En la sentencia objeto de la presente apelación el A quo declaró: primero, con lugar la demanda; segundo, condenó a la demandada a pagar a los demandantes la suma de setecientos sesenta y cinco mil cuatrocientos treinta y siete bolívares con cuarenta y nueve céntimos (Bs. 765.437,49), por los siguientes conceptos: 1) por responsabilidad objetiva causada por accidente de trabajo, Bs. 35.748,oo; 2) por responsabilidad subjetiva del patrono frente al accidente de trabajo, Bs. 142.992,oo, ex artículo 130 de la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo; 3) por daño patrimonial o lucro cesante, Bs. 385.308,oo; 4) por daño moral causado por accidente de trabajo, Bs. 200.000,oo; 5) por prestaciones de antigüedad, Bs. 248,25; por vacaciones, Bs. 252,22; por utilidades, Bs. 351,52; por bono de alimentación, Bs. 327,50; y por dotación, Bs. 210,oo; tercero, condenó a la demandada a pagar intereses moratorios sobre las prestaciones sociales y demás beneficios ya señalados; cuarto, ordenó la indexación de las cantidades mandadas a pagar por responsabilidad objetiva y daño moral; y quinto, condenó en costas a la demandada.

Apelada tal definitiva por la apoderada de la sociedad de comercio demandada, fue oído tal recurso en ambos efectos y remitido el expediente a esta superioridad, donde se recibió el 22 de Noviembre de 2011.

Por auto del 29 de Noviembre de 2011 dictado por esta alzada, se fijó oportunidad para que tuviera lugar la audiencia de apelación y se dio el correspondiente aviso, conforme a las previsiones del artículo 488-A de la Ley Orgánica Para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes.

Dentro del lapso de ley la demandada apelante presentó escrito de formalización de la apelación siendo que la parte actora no consignó escrito contentivo de argumentos para refutar los de la contraparte.

Llegada la oportunidad fijada para la celebración de la audiencia, ésta tuvo lugar el día 12 de Enero de 2012, a las diez de la mañana (10.00 a. m.), y compareció la abogada Karen Gómez Molina, ya identificada, en su condición de apoderada judicial de la demandada apelante, Construcciones y Asfalto Andes, C. A., quien expuso verbalmente los alegatos y defensas que a bien tuvo aducir en apoyo de la apelación, en los términos siguientes:

“El motivo de mi apelación es por la decisión dictada en fecha 20 de Octubre de 2008, de conformidad con los artículos 12, 15, 243, ordinal 5° y 244 del Código de Procedimiento Civil aplicable supletoriamente a tenor de lo previsto en el artículo 452 de la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes. Denuncio que la sentencia recurrida incurrió en el vicio de incongruencia negativa, en el vicio de silencio de prueba y en el vicio de inmotivación. Ciertamente al momento de dar contestación mi representada invocó como excepción su obligación de reparar cualquier daño pretendido en el libelo, lo previsto en el artículo 575 de la Ley Orgánica del Trabajo, es decir, el hecho de la víctima como eximente de responsabilidad, toda vez que el accidente de trabajo se debió a la conducta negligente del trabajador, al ver que la máquina se estaba moviendo decidió lanzarse a la misma dirección donde cayó la máquina, por lo que ocurrió el lamentable accidente laboral. Si la recurrida hubiese analizado la anterior defensa necesariamente debió declarar sin lugar la demanda y no hubiese condenado a pagar cantidad alguna, ya que dicha defensa a tenor de lo previsto en el artículo 575 es una eximente de responsabilidad objetiva patronal. En otro orden de ideas, la sentencia recurrida incurrió en el vicio de silencio de la prueba, ya que se abstuvo de valorar tanto el contrato de trabajo que fue suscrito por mi representada y el ciudadano Exavier Alonso Infante Rodríguez en fecha 14 de Abril de 2008 y el expediente administrativo llevado por el Instituto Nacional de Prevención, Salud y Seguridad Laboral, donde se evidencia en fecha 7 de Mayo de 2007, mi representada tenía constituido y registrado el Comité de Seguridad y el Delegado de Prevención, así como en fecha 19 de Mayo de 2008 participó la ocurrencia del lamentable accidente de trabajo, tanto al Ministerio del Trabajo como al Instituto Nacional de Seguridad y Salud Laboral. El anterior vicio fue determinante en el dispositivo del fallo, ya que la recurrida condenó a pagar las indemnizaciones subjetivas y objetivas establecidas en la legislación laboral y el derecho civil común. Solicito a este Tribunal sea valorado en todas y cada una de sus partes el escrito de formalización de la apelación y en fuerza de los argumentos expuestos solicito a este Tribunal declare con lugar la presente apelación y sin lugar la demanda. Es Todo”. (sic).

Tal exposición de la demandada consta en el acta que se levantó en esa oportunidad, toda vez que la celebración de la audiencia no se reprodujo en forma audiovisual, en razón de que el Circuito Judicial de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes de la Circunscripción Judicial del Estado Trujillo no cuenta con equipos y recursos humanos y técnicos apropiados para esos fines.

Luego de oídas las alegaciones de la parte apelante, dada la complejidad del asunto debatido y lo voluminoso del expediente que consta de 414 folios, el suscrito Juez Superior difirió la oportunidad para dictar el fallo, dentro del lapso previsto por el artículo 488-D ejusdem y advirtió a la parte demandada presente que por auto separado se establecería la hora y la fecha para la cual se difiere el acto de sentenciar, a los fines de su comparecencia obligatoria a dicho acto.

Por auto de la misma fecha, esto, es 12 de Enero de 2012, se fijó el quinto (5to) día de despacho siguiente, a las diez de la mañana (10.00 a. m.) para dictar sentencia, de forma oral, en audiencia que habría de celebrarse al efecto.

La audiencia a que se alude en el párrafo precedente tuvo lugar al 19 de Enero de 2012 y a la misma compareció la apoderada de la demandada apelante. En tal oportunidad este Tribunal Superior emitió pronunciamiento cuyo dispositivo se dejó establecido en acta levantada al efecto, en la que se dejó constancia de que se procedería a reproducir el fallo in extenso, dentro del lapso establecido por el artículo 488-D de la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes.

Encontrándose, por tanto, este Tribunal Superior dentro del lapso a que se contrae la citada norma, pasa a reproducir por escrito, en este acto, el fallo adoptado en la audiencia de apelación, en la forma siguiente.

ANTECEDENTES

Aparece de autos que en la oportunidad de formalizar la apelación, la apoderada de la demandada alega que la definitiva recurrida adolece de vicios de incongruencia negativa, de silencio de prueba y de inmotivación.

En efecto, dicha apoderada aduce que el A quo no analizó la defensa esgrimida por su representada atinente al “hecho de la víctima como eximente de responsabilidad, toda vez que el accidente de trabajo se debió a la conducta negligente del trabajador”, quien, “al ver que la máquina se estaba moviendo decidió lanzarse a la misma dirección donde cayó la máquina, por lo que ocurrió el lamentable accidente laboral.” (sic).

Por otro lado argumenta la apoderada de la demandada que “la sentencia recurrida incurrió en el vicio de silencio de la prueba, ya que se abstuvo de valorar tanto el contrato de trabajo que fue suscrito por mi representada y el ciudadano Exavier Alonso Infante Rodríguez en fecha 14 de Abril de 2008 y el expediente administrativo llevado por el Instituto Nacional de Prevención, Salud y Seguridad Laboral, donde se evidencia en fecha 7 de Mayo de 2007, mi representada...

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